La casa de Tigre donde murió Diego Maradona, clave en la quinta jornada del juicio que se lleva adelante en San Isidro
El dueño de la propiedad ubicada en un barrio privado de Benavídez y la broker inmobiliaria que gestionó su alquiler declararán en el juicio por la muerte del Diez. Buscan comprender las condiciones en las que pasó sus últimos días. Según el abogado Fernando Burlando, la propiedad era "una pocilga" y no estaba preparada para albergar una internación domiciliaria.
La quinta jornada del juicio por la muerte de Diego Armando Maradona pondrá el foco en la casa donde el astro del fútbol vivió sus últimas semanas. La propiedad, ubicada en el lote 45 del barrio privado San Andrés, en Benavídez, partido de Tigre, fue el escenario donde el 25 de noviembre de 2020 el "Diez" sufrió una descompensación cardíaca que le costó la vida.
Este martes declararán el dueño de la vivienda, Santiago Giorello (53), y Andrea Flavia Jordan Camus (55), la broker inmobiliaria que gestionó el alquiler del inmueble. Sus testimonios serán clave para comprender las condiciones en las que Maradona pasó sus últimos días y si la vivienda cumplía con los requisitos adecuados para su estado de salud.
En lo que va del juicio, que se desarrolla en el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N° 3 de San Isidro, ya brindaron su testimonio siete policías, un vigilador y dos médicos. La fiscalía busca demostrar en qué circunstancias fue encontrado Maradona y si hubo negligencia en su atención médica.
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Un lugar inapropiado para la recuperación
La casa en la que Maradona pasó sus últimos días contaba con dos pisos, pero debido a sus problemas de movilidad fue instalado en un playroom de la planta baja, a escasos metros de la cocina y del baño. Según el abogado Fernando Burlando, quien representa a Dalma y Gianinna Maradona, la propiedad era “una pocilga” y no estaba en condiciones para albergar al exjugador en su delicado estado de salud.
El contrato de alquiler, firmado por Jana Maradona el 10 de noviembre de 2020, establecía un pago de 16.000 dólares por tres meses. Sin embargo, el exapoderado de Maradona, Matías Morla, declaró en la etapa de instrucción que "Diego nunca hubiese vivido en esa casa" si hubiera estado en condiciones de decidir, asegurando que la internación domiciliaria fue "mala" y que incluso tenía un inodoro químico portátil en su habitación.

El juicio
El proceso judicial comenzó el 11 de marzo y tiene en el banquillo de los acusados a siete profesionales de la salud imputados por "homicidio simple con dolo eventual", delito que contempla penas de 8 a 25 años de prisión. Entre ellos están el neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov y el psicólogo Carlos "Charly" Díaz, quienes formaban parte del equipo médico a cargo de la internación de Maradona.
Con cada testimonio, la justicia busca determinar si hubo negligencia y abandono en la atención del ídolo argentino. En las afueras del tribunal, el reclamo de los fanáticos y de la familia de Maradona sigue vigente: esclarecer los hechos y que los responsables respondan por la muerte de una de las figuras más emblemáticas del fútbol mundial.

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